Jeanne d´ Arc

Level-5, conocida sobre todo por los intrincados puzzles del profesor Layton y su loable trabajo en el Dragon Quest VIII, desarrolló este atípico SRPG que desgraciadamente no vimos en Europa -tristemente marginado por ello-, vagamente basado en la historia de la doncella de Orleans.

Oigan, me han cambiado la historia

Es frecuente observar en las producciones japonesas cierta tendencia al revisionismo histórico -tienen el reciente ejemplo de Fate/Zero en el anime-, que se traduce en desdibujar unos hechos para adaptarlos a los cánones del nuevo soporte. En el caso de un SRPG como el que nos ocupa, cabe justificar la presencia de demonios, orcos y toda una galería de monstruos y elementos fantásticos. Apenas unos trazos de algunos personajes históricos y unas pocas localizaciones sirven para constatar que, efectivamente, estamos ante un juego de Juana de Arco. Otras licencias las encontramos en ciertos personajes, para la ocasión el comandante la Hire pertenece a la raza therion -luce un aspecto similar al de un león-. Por citar otro ejemplo, no asistimos a las atrocidades cometidas por Gilles de Rais, a menudo recordado como uno de los grandes villanos de la historia.

Tiempo antes de la Guerra de los Cien Años, tuvo lugar una gran batalla entre humanos y demonios en la que unos héroes legendarios, portadores de unos brazaletes mágicos, consiguieron sellar a las bestias. El duque de Bedford, Juan de Lancaster, ha liberado a las fuerzas malignas y bajo su nefasta influencia un jovencísimo y voluble Enrique VI se erige en el principal villano del título, al mando de las demoníacas hordas inglesas. Como no podía ser de otra manera, una chica de Domrémy -rebautizado como Domrémy-la-Pucelle en su honor- que asegura que escucha voces provenientes del cielo encabezara el ejército francés.

Sistema de juego y apartado técnico

Movemos a Juana de Arco por un extenso mapa en el que aparecen los siguientes destinos a medida que superamos las múltiples batallas, que con frecuencia exigen unos requisitos, como no sobrepasar cierta cantidad de turnos o escoltar a un personaje. A la hora de combatir, cabe destacar la afinidad con elementos previamente equipados -sol, luna y estrella-, que actúa como si del celebérrimo triángulo de armas de los Fire Emblem se tratara, de modo que sol es eficaz contra estrella, luna contra sol y estrella contra luna. Cuando un aliado ataca a un enemigo que no tiene obstáculos a su alrededor se puede generar un aura en la que se sitúa a otro personaje para infligir más daño. No obstante, lo más determinante en las contiendas duras -que las hay- son los citados brazaletes, en los que se insertan las distintas joyas que permiten las transformaciones por tiempo limitado. Dichas transformaciones, además de otorgar una mejora en los parámetros, desbloquean ataques especiales. Un personaje en este estado puede continuar su turno si derrota a un rival. En el plano defensivo al formar una cadena de personajes disminuye el daño enemigo. El equipo y las habilidades se compran en determinados escenarios.

Los entornos tridimensionales están perfectamente modelados y se pueden rotar para ser admirados en las batallas, digno de mención es el uso del cell-shading en los personajes, lejos de la tendencia en el género. Son muy habituales en el desarrollo de la aventura las secuencias de anime, en las que destaca el inglés afrancesado de los protagonistas, desgraciadamente no cuentan con subtítulos. La banda sonora, compuesta por Takeshi Inoue, es de inspiración medieval y casa perfectamente con la ambientación. Jeanne d´ Arc supera fácilmente las 35 horas con las búsquedas secundarias y representa una de las joyas del género en la PSP. Totalmente recomendado tirar de importación para hacerse con él.

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