Revistas clásicas de videojuegos: Magazine 64

Entre las revistas de videojuegos ya consagradas en nuestros días -para bien o para mal- de vez en cuando irrumpía en el mercado alguna propuesta interesante, o cuanto menos llamativa. Ahí tienen a la Loading, que en una estrategia de marketing por parte de la editorial se proclamaba una revista independiente de PSX, pese a que la mayoría de los redactores tiraran por otros derroteros. Pero yo quería hablarles de la Magazine 64, nacida al rebufo de la célebre consola de Nintendo, y con especial énfasis en ella, aunque se pudieran encontrar noticias de cualquier consola de la compañía, guías y breves análisis de juegos de GBC y GBA -los pocos que pudo abarcar la revista-.

En aquella época, posiblemente atraído por el vivo diseño de la publicación decidí comprar un ejemplar -no recuerdo cuál, a decir verdad, y me deshice de los pocos que tenía, algo de lo que me arrepiento-. Y también porque en ese entonces era un nintendero declarado, aunque podía presumir de no caer en el fanboyismo pese a los continuos envites de uno de mis círculos sociales más inmediatos, integrado mayoritariamente por sonyers. Precisamente, a la revista se le puede reprochar un fanatismo ciego hacia Nintendo que en ocasiones impedía ver más allá de sus juegos. Tampoco escatimaban en ataques hacia la competencia de la compañía afincada en Kioto, supongo que buena parte del público querría leer que su elección había sido la acertada y a la revista no le quedaba otra que optar por esa política para desmarcarse de su principal rival: la Nintendo Acción. La Magazine 64 se presentaba como la revista para los fans de Nintendo 64, y dado que no era la consola más popular del momento, tenía que ganárselos como fuera si quería sobrevivir en el mercado.

La revista arrancaba con un editorial, normalmente a medio camino entre el humor absurdo -una constante de la publicación que le otorgaba un valor añadido- y la reflexión. A continuación, nos topábamos con un sumario un tanto cargado en el que aparecía la que se puede considerar mascota de la revista: una sonriente bola del mundo con extremidades y un mando de la N64.

No lo recuerdo y no estoy seguro de si se ha hecho antes, pero a mí me llamaron la atención las secciones dedicadas a los retos, en las que se proponían desafíos ideados por los responsables de la publicación y los lectores podían enviar sus récords, con una fotografía que acreditase la hazaña. Algunos números incluían unas lecciones de japonés de dudosa utilidad en la sección Made in Japan:

Tampoco faltaba a la cita el típico personaje humorístico que resolvía dudas de los lectores:


El recordado Doctor Vainilla

Ahora bien, aparte de estas peculiaridades, ¿por qué la revista perdura en la memoria de jugadores nostálgicos como el que esto suscribe? Principalmente por sus análisis minuciosos y detallados, con abundancia de texto e imágenes, lejos de lo que acostumbramos a ver en la prensa escrita de videojuegos actual. Otra mención especial merecen los reportajes, casi todos ellos completos, prácticos y originales, como aquel que mostraba alternativas para jugar a juegos de importación en la N64, por citar alguno. Magazine 64 terminó con cuarenta y tres números, lamento profundamente el haberme deshecho de los pocos que compré, para muchos de los que la leímos, por más que pecara de poca objetividad, se convirtió en una revista de referencia

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