Bravely Default

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No cabe duda de que 2013 ha sido un año de bonanza para la hasta hace tan solo unos meses malograda Nintendo 3DS, que tras unos inicios renqueantes al fin puede presumir de haberse rodeado de un catálogo de altura, continuador de buena parte de las grandes franquicias de la empresa de Kyoto y caldo de cultivo de producciones de nicho pertenecientes a géneros minoritarios. Hace apenas unos meses acogía, por citar un par de ejemplos, títulos como la quinta entrega de la saga Ace Attorney -aunque no en las mejores condiciones, todo sea dicho- y el dungeon crawler Etrian Odyssey IV, pero si por algo recordará un servidor este gran momento de la portátil es por el cartucho que nos ocupa, una celebración por todo lo alto del JRPG clásico que se arroga la mayoría sus virtudes y únicamente peca de unos pocos de sus vicios. Bravely Default, que bien podrían haber bautizado Square Enix y la desarrolladora Silicon Studio como un Final Fantasy más -y esta vez con total merecimiento-, es el juego que muchos aficionados al género reclamaban desde hace lustros.

Conviene situarse en antecedentes, allá por 2009 -2010 en Europa- vio la luz -valga la redundancia- Final Fantasy: The 4 Heroes of Light, cuyo apéndice ya suponía toda una llamada de atención para la legión de jugadores que pedía a gritos una vuelta a los orígenes adaptada a las consolas de última generación. Aquel cartucho, con todas sus buenas intenciones, no consiguió trascender en el género en una época en que este se hallaba francamente denostado y se quedó en un tibio intento de conquistar la gloria de antaño, pero en su reparto ya figuraban nombres ilustres como Tomoya Asano o Akihiko Yoshida – productor y artista principal en Bravely Default, respectivamente-, que finalmente consiguieron recuperar algunas de las señas de identidad de las entregas clásicas de la saga Final Fantasy y firmar con el JRPG que reseñamos una de esas obras únicas del género que cualquier aficionado que se precie debería, al menos, tener en cuenta.

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Porque si bien Bravely Default no resulta realmente innovador en casi ningún apartado, pasa por su particular tamiz aquellas historias arquetípicas de cristales y héroes predestinados que constituían el leitmotiv de algunos de los FF más vitoreados, y lo hace con gran acierto y osadía en los tiempos que corren. Por ello, en RandomJP celebramos con euforia su desembarco en Europa, una revisión del original -aparecido en Japón en octubre de 2012- que incorpora mejoras en el sistema de juego y diversas opciones a la hora de abordar la aventura como la posibilidad de modificar la dificultad en plena partida o suprimir por completo los enfrentamientos. Esta es la edición que también han recibido en idénticas fechas los usuarios nipones con el subtítulo For the Sequel.

Tras pocos minutos de iniciar la partida, Bravely Default deslumbra con una cuidadísima secuencia CGi, esta sirve ante todo para presentar a los cuatro protagonistas de la aventura: Tizz, un pastor de una pequeña aldea; Agnes, la vestal del viento que tiene por misión despertar el poder de los cristales y sellar el gran abismo; Ringabel, un joven amnésico -y ya van…- que porta un diario cuyas páginas contienen, al parecer, hechos venideros; y Edea, hija del gran mariscal de Eternia, que ya en los primeros compases del título terminará por abrazar la causa del resto de héroes, pese a que ello suponga enfrentarse a su propio padre y a su maestro. Durante el viaje, se puede acceder constantemente a conversaciones entre los personajes, la gran mayoría de vocación jocosa, otras enriquecen levemente la trama. Recuerdan indefectiblemente a las célebres skits de la saga Tales of.

Los cuatro protagonistas de la aventura

Los cuatro protagonistas de la aventura

Este reducido elenco de personajes viene compensado por un profundo sistema de trabajos, similar al que introdujo FFIII y FFV refinó hasta la obsesión, en Bravely Default las opciones son amplísimas dada la cantidad de clases, el esfuerzo que conlleva subirlas hasta el nivel catorce y la posibilidad de combinar habilidades de distintos oficios en un mismo luchador. En este sentido, cabe señalar que resulta de vital importancia obtener tantos trabajos como sea posible, lo que se traduce en completar las búsquedas secundarias que propone el juego, que además ofrecen información adicional para la historia. Localizar estas misiones no supone ningún problema, pues aparecen señaladas en el mapa del juego mediante un globo de color azul. Estos asteriscos, como aparecen denominados en el cartucho, se desbloquean progresivamente tras derrotar a algunos de los numerosos jefes finales durante nuestro periplo. Son muchos los oficios que podemos asumir en batalla, unos sobradamente conocidos y comunes y otros que no desvelaremos para que el lector los descubra por sí mismo.

Ejemplo de jefes que nos otorgan trabajos. De izquierda a derecha: mago negro, caballero, monje y maga blanca.

Ejemplo de jefes que nos otorgan trabajos. De izquierda a derecha: mago negro, caballero, monje y maga blanca.

No obstante, la principal marca de la casa en lo que respecta a los combates, viene dada por la inclusión de los comandos Brave y Default, manejarlos con soltura es la clave para salir airoso de las batallas, por contra su mala utilización puede complicar sobremanera un lance aunque nuestros personajes superen ampliamente a los enemigos. Dichos comandos aparecen incardinados en la noción de puntos PB, que determinan el número de movimientos que podemos realizar. Brave permite encadenar hasta cuatro acciones seguidas, con el consiguiente gasto de PB y la posible espera en forma de turnos en caso de que no hayamos utilizado con anterioridad la acción Default , que otorga un punto PB -se pueden elevar hasta 3, sin tener en cuenta el efecto de accesorios o habilidades- y sirve además para reducir considerablemente el daño infligido por el rival en ese ataque.

El resto de opciones, por desgracia no están tan bien implementadas y suponen el grueso de las pocas rebabas que encontramos al cartucho. Si bien es cierto que siempre se pueden soslayar, se presentan en ocasiones como una poderosa tentación para el jugador, que incluso en los modos normal -un reto en caso de exprimirlo a conciencia- y difícil puede facilitar la experiencia en demasía. De modo que el trabajo de los desarrolladores podría haberse encaminado a limitar los beneficios que conlleva abusar de estos añadidos. Por ejemplo, si mediante las funciones de conectividad del JRPG conseguimos que numerosos amigos se sumen como obreros a la reconstrucción de Norende -la aldea de Tizz-, desde los primeros episodios del juego podremos disponer de armas de nivel mucho más elevado al que corresponde. También es posible realizar micropagos para detener un combate y adquirir una gran ventaja ante el enemigo, que al tiempo que no ejecuta ninguna acción sobre el equipo, recibirá no pocos envites por nuestra parte.

El reino de Caldisla, la tierra del comienzo.

El reino de Caldisla, la tierra del comienzo.

Técnicamente Bravely Default es simplemente una delicia, a uno de los mejores apartados gráficos que hemos encontrado en la portátil se suma un impecable trabajo artístico obra del insigne Akihiko Yoshida . Basta recordar que es el responsable del arte de títulos como Final Fantasy Tactics, Tactics Ogre o Vagrant Story para que se hagan una idea del buen hacer que impera también en esta producción. Estamos además ante uno de los pocos cartuchos de la consola con los que, de cuando en cuando, vale la pena activar el efecto 3D para deleitarse con la apabullante sensación de profundidad que se ha logrado. La pega es que tras suntuosas fachadas, diversas estancias esconden un diseño monótono en sus interiores. El coste por este nivel de detalle, es quizás una oferta un tanto escasa de poblados y mazmorras, lo que no está reñido con una extensísima duración si tratamos de acceder a los dos finales que ofrece el juego. Es preciso aclarar al lector que desde el capítulo 5 se puede desbloquear el desenlace alternativo, y además resulta recomendable intentarlo, pues se nos concede la posibilidad de guardar la partida -y la recompensa es un traje para Agnes- y retomarla desde el punto en que aún podemos dirigirnos hacia el auténtico final.

Por su parte, la banda sonora se sitúa fácilmente entre una de las mejores para un JRPG que lega 2013. Se la debemos a Revo, un artista de formación clásica que inició su andadura en círculos doujin, con gran influencia del metal sinfónico, aunque la mayoría de composiciones para Bravely Default vayan por otros derroteros. Es la cabeza visible de Linked Horizon, con una popularidad recientemente adquirida por firmar los opening de Shingeki no Kyojin. Especial mención merece el tema de batalla contra jefes finales, que ha contado con la participación del guitarrista Marty Friedman.

Esta preocupación palpable de conseguir la excelencia en cada uno de sus aspectos -por nimio que sea- y la fuerte apuesta por algunos de los valores más reconocibles del JRPG clásico convierten sin sombra de duda a Bravely Default en uno de los exponentes del género más aventajados de los últimos años. Un espejo en el que mirarse para futuras producciones que pretendan replicar el éxito de los grandes y el mejor juego original de Nintendo 3DS , tal y como creemos en esta casa. La ya anunciada segunda entrega carga con la cruz de mejorar lo presente, si lo consigue estaremos frente a un hito de la industria.

Y ahora recemos para que esto llegue a Europa...

Y ahora recemos para que esto llegue a Europa…

10 Responses to Bravely Default

  1. Un análisis de puro lujo amigo.
    Ya ni recuerdo la última vez que leí algo tan bueno.
    Además, el título tiene una pinta increíble🙂

    • Juan dice:

      Muchas gracias crack😉

      Precisamente en un rato me pondré -antes de salir- con tu análisis del Tombi 2, hace un tiempo probé sin demasiada fortuna la primera entrega mediante un emulador, quizás sea ahora una buena ocasión para retomarla. Por cierto, tenemos que hablar un día de estos, ya me dirás algo.

  2. lainpse dice:

    Es una pena que no disponga de una 3DS, por que le tengo unas ganas al título aquí señalado como pocos en estos últimos años.

    No entiendo, de verdad, en que pensaron los dirigentes de SE al no ponerle el nombre de su franquicia más famosa y también más desprestigiada, hubieran levantado de nuevo el listón gracias a esta maravilla.

    Un saludo desde el segundo mando!

    • Juan dice:

      Es difícil saberlo. Se equivocan de cabo a rabo explotando hasta la saciedad FFXIII y dejando de lado juegos como el que nos traemos entre manos. Aún pueden hacer grandes cosas, pero últimamente se cuentan con los dedos de una mano.

      Un saludo!

  3. Roy dice:

    Es un maldito juegazo y su sistema de trabajos es un absoluto vicio lleno de múltiples posibilidades, lo malo es que después de jugar a Bravely Default voy a echar de menos que en la mayoría de JRPG no puedas configurar la velocidad de los combates y la frecuencia de estos, es algo que hoy en día la gran mayoría de JRPG por turnos deberían de tener.

    • Juan dice:

      Me encanta el sistema de trabajos, es quizás el gran acierto del juego. Y de acuerdo también en que más títulos deberían implementar opciones similares, sobre todo porque en ocasiones el grindeo se hace un poco cuesta arriba.

      Un abrazo crack!

  4. 317words dice:

    El juego es un vicio tremendo. Has hecho muy buen análisis y me ha gustado especialmente lo referente a la banda sonora. Había buscado algo de info sobre ello pero no había encontrado gran cosa.

    ¿Puedes sacar los dos finales en la misma partida? Eso me parece muy interesante. ¿Está bien indicado en el juego?

    En cuanto al sistema de batalla, es una delicia. Y comparto plenamente la opinión de que los JRPG modernos deberían facilitar al jugador el manipular “el entorno” a su conveniencia dentro de las posibilidades. En Xenoblade podías cambiar la hora del día, por ejemplo, que era muy práctico para algunas misions secundarias. En BD puedes cambiar la frecuencia de los combates, y es otro acierto pleno. Si quieres levelear lo pones a +100%, si solo quieres atravesar una mazmorra para acceder a un cofre que olvidaste, a -100% y lo consigues en un momento. Si es que así da gusto.🙂

    Un saludo, caballero. Y feliz año nuevo. ^__^

    • Juan dice:

      Feliz año nuevo figura! Y gracias por tus palabras. Sí es posible acceder a los dos finales en la misma partida, porque como decía al completar el final alternativo -que se puede hacer a partir del capítulo 5- se guarda la partida y se retoma en el punto en el que puedes ir a por el verdadero final.

      Esas opciones que comentas personalmente las he agradecido bastante, porque en algunos tramos del juego, en el caso de querer completar las búsquedas secundarias cuando se presentan hay algún que otro pico de dificultad bastante elevado, y exige dedicar no pocas horas a grindear. Me habría dado algún que otro quebradero de cabeza no poder recurrir a la posibilidad de los combates automáticos o de suprimir los encuentros para abrir los cofres azules en la recta final del cartucho.

  5. 317words dice:

    Aún estoy en el capítulo 4, que creo que me durará bastante (estoy “atascado” en una misión secundaria). Pero cuando llegue al quinto capítulo andaré pendiente para sacar ese final. Gracias por la info.🙂

  6. Pingback: Bravely Second End Layer | Randomjp

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